Marrakech, contraste de culturas

La primera vez que viajé a Marrakech, fue más que nada porque el vuelo salía muy bien de precio. Nos reunimos una docena de amigos y pensamos que sería genial pasar tres días en esta exótica ciudad, con este contraste de culturas tan bien llevado.

Essaouira

El vuelo solo dura dos horas desde Madrid así que se llega muy rápido y además como tiene varias frecuencias diarias, puedes conseguir buenos horarios.

En Marrakech hay una hora menos, igual que en Canarias.

Para ir a Marruecos, hace falta llevar el pasaporte con una vigencia de 6 meses. Esto es, el pasaporte no puede caducar hasta seis meses después de haber regresado del viaje.

Respecto al dinero. Después de aterrizar en Marrakech y recoger las maletas, llegas a una amplia terminal donde tienes por lo menos cuatro bancos diferentes. No suelen tener colas y puedes cambiar euros a dírham a un precio razonable y sin ningún problema. Aunque también en el aeropuerto de Madrid-Barajas Adolfo Suárez (que se llama así) tienes varias casas de cambio. Cantidad de veces, mientras espero a montarme en el avión, cambio dinero ahí y no suele haber diferencia en el cambio con bancos o casas de cambio de destino. Así que si lo llevas desde aquí, ese trabajo que te quitas.

Tumbas Saadia

Una vez que hemos llegado al aeropuerto Menara en Marrakech, lo más rápido es coger un taxi. Aunque si vais más de 6 personas, en la agencia de viajes Tempo Tours te reservan el transfer al hotel y también el de regreso muy económico. Lo hacen con una minivan. Es mucho más rápido ya que te esperan en el aeropuerto después de recoger las maletas y así no tienes el lío de que no te aclaras con el taxista. Aunque como buena ciudad turística, los taxistas, casi todos chapurrean algo de español,  inglés, francés, italiano y lo que les eches.

Es una ciudad a la que he regresado en varias ocasiones. Los hoteles, los suelo reservar en el Boulevard Mohamed VI. No suelen estar en el centro, pero al finalizar la tarde lo agradeces, porque el centro es muy bullicioso, olores, gente, ruido. Así que por esa zona, hacia la estación de trenes suele estar bien, más relajado. Desde aquí a la plaza Jemaa el-Fna caminando hay como quince minutos. Además es un paseo agradable.

Cuando voy tres días, el primer día lo paso disfrutando de la propia ciudad de Marrakech. El segundo día, hago una excursión a la playa, a la zona de Essaouira y el tercer día me quedo de nuevo en Marrakech y aprovecho para ir a un Hammand o de compras.

Voy a daros algunos itinerarios para que aprovechéis bien el día.

Ideas para visitar Marrakech en tres días

Día 1. Partimos desde el hotel que hemos reservado en la agencia de viajes, dejamos las maletas y nos vamos a descubrir la ciudad y sus callejuelas.

Lo primero que te va a sorprender es que si el hotel lo reservas por dónde te he dicho, verás que está en una zona bastante nueva. Con muchos jardines y avenidas grandes.

Avda. Marrakech

No es lo que esperas de Marrakech, por lo menos esa fue la sensación que yo tuve. Pizzerías, tiendas y restaurantes. Incluso una discoteca y bares de copas. ¿Alcohol? Bueno, pues sí. A pesar de ser un país musulmán, encontrar establecimientos donde poder tomar una cerveza o una copa es muy fácil. Si quieres comprar alcohol en cualquier supermercado, sólo podrás hacerlo hasta las ocho de la tarde.  Si te alojas en un hotel Riad, y quieres llevar alcohol debes pedir permiso en recepción, pero normalmente sí que te dejan sin problemas.

En el hotel La Renaissance, en zona donde me suelo alojar, hay un bar con terraza en una planta superior, donde desde las once la noche hasta la una de la madrugada te puedes tomar alguna copa y se está fenomenal.

Pero, volviendo a los itinerarios; para empezar, te orientas buscando un minarete muy semejante a nuestra Giralda sevillana. Pertenece a la mezquita Koutoubia Marrakech, que da nombre a la plaza donde está ubicada. Una preciosa mezquita del siglo XII. Su nombre significa mezquita de los libreros, por la cantidad deKoutobia puestos de libros que había alrededor. Es el edificio más alto de la ciudad. Los no musulmanes no podemos entrar, al igual que al resto de las mezquitas de Marruecos. Así que hay que conformarse con verlas desde afuera, pero veréis que ésta en concreto, es muy bonita.

Desde aquí, dejando la mezquita a vuestra espalda, en la acera de enfrente hay varios restaurantes que están bien. No son  caros y se come bien. Aunque al lado, frente al parque tienes un KFC, ya sabéis comida rápida, más o menos conocida,  para los que probar comida de otros países no es lo suyo.

Seguís de frente por la Avenue Jamaa El Fna y llegaréis a la plaza principal. Es enorme. Tiene un montón de puestos de comida, y otro montón de fruta fresca. Se venden zumos de naranja recién exprimida en un montón de puestos,  por uno o dos dh y están buenísimos. Siempre los he tomado, tanto yo como a la gente a la que acompaño, y no hemos tenido ningún problema, así que os animo a probarlos. No les echan agua por lo que no hay problema. Siempre os recomendaré no consumir agua no embotellada en otros países. Os evitareis alguna que otra molestia estomacal.

Plaza Jemaa

Es la plaza más importante de la Medina de Marrakech. Punto neurálgico de la ciudad y posiblemente será la plaza más conocida de todo Marruecos. De día son puestos de todo tipo de cosas, recuerdos, ropa, encantadores de serpientes, domadores de monos, vamos de todo. Y por la tarde-noche, hay cantidad de restaurantes ambulantes, con buena comida y barata. Un sitio diferente para cenar.

Alrededor de la plaza hay un montón de cafeterías, bares y restaurantes. Es muy recomendable ir a alguna cafetería que tenga terraza en la parte de arriba para tomar un té y disfrutar de la plaza desde arriba y ver el ir y venir de las personas, los ruidos, colores y olores que sólo vas a encontrar aquí.

Tumbas Saadies

Desde aquí, parada obligada en la Tumbas Saadies. Las tumbas son de finales del siglo XVI y están dentro de un jardín cerrado al que se accede a través de un estrecho pasillo. Hay más de cien tumbas decoradas con mosaicos. Es uno de los lugares más visitados de la ciudad y no os lo podéis perder. El edificio más importante es el mausoleo principal donde está enterrado Ahmad al-Mansur y su familia. La sala más conocida es una preciosa sala con doce columnas de mármol que sostienen una cúpula de madera. En esta sala es donde están enterrados sus hijos.

Las entradas a estos edificios, suele ser muy barata y merecen mucho la pena, por lo que hay que entrar.

Después de visitar las Tumbas, os recomiendo ir al Palacio El Badi, que está muy cerca.

Palacio Badi

En la actualidad está en ruinas pero así y todo se puede imaginar el esplendor que tuvo. Se creó en 1578 por el sultán Saadien al-Monsour para celebrar la victoria sobre el ejército portugués. Tiene influencia de la Alhambra de Granada. En 1672 el sultan Moulay Ismail ordenó su demolición cuando decidió pasar la capital a la ciudad de Meknes.

Al salir del Palacio vemos que estamos muy cerca de la Sinagoga Salat Al Azama, porque estamos en el barrio judío. No quedan muchos judíos pero si que podemos ver la estructura típica en este barrio.

Nos dirigiremos hacia el zoco de las especias, Souk Semmarine.

Pero seguro que antes de llegar a este zoco, pasaréis por varias boticas llenas de tarros de todo tipo de ungüentos.

Botica Marrakech

No os lo podéis perder. Tenéis que entrar y dejar que os expliquen lo que venden allí. Si os duele cualquier cosa, decídselo al boticario que casi seguro te recomiende un maravilloso ungüento que te lo quite, o si no, pues nada. Habrás pasado un buen rato.

El Zoco de las especias, es mi favorito. Me parece una plaza increíble, pequeña con mucha vida y muy colorida.

Souk especias

Además hay una cafetería estupenda que tiene terraza en el piso alto, desde donde poder admirar la plaza, y donde se comen platos de cocina rápida, sándwiches y así para seguir con el paseo por la ciudad.  En todas partes se come bien, por lo que tal vez podéis comer en el camino hacia el zoco y tomaros un té en la cafetería. Al ser una plaza pequeña encontrar  la cafetería con terraza no tiene pérdida.

Una vez tomado el té allí, os recomiendo adentraros por las callejuelas hasta llegar a la Madrasa de Ben Youssef y entrar en ella. Es increíble.

Madrasa Ben Yusuf

Una Madrasa o Medersa, es una escuela de estudios superiores especializada en estudios religiosos. Era la más grande de Marruecos.  Merece muchísimo la pena. Y si coges la visita guiada en español o en su defecto los auriculares mucho mejor. Podrás ver su patio interior que es precioso y también visitarás algunas celdas donde vivían los estudiantes. Es del siglo XVI y albergó hasta 900 estudiantes.

Terminada la visita, recorriendo toda la medina, entre puestos de ropa, souvenirs, artículos de cuero, mantas y de todo lo que os podáis imaginar, volved a la plaza de  Jemaa el-Fna, desde donde hemos salido.

Si veis que estás un poco perdidos podéis pedir a alguno de los chavales que pululan por allí, que os lleven de regreso a la plaza de Jemaa. Por un poco de dinero cualquiera de ellos os llevará. Ojo, los chicos no os van a cobrar hasta llegar a la plaza y, muy importante, no os van a dirigir la palabra, solo los tenéis que seguir, porque tienen prohibido hacer de guías, y si los cogen los castigan. Así que se lo pedís, ellos os dirán que le sigáis, al llegar a la plaza Jemaa el-Fna, le dais lo que habéis pensado darle y desaparecerá.

Después de todo este día caminando supongo que estaréis rendidos así que os recomiendo caminar hacia el hotel, cenar algo en el camino y fin del día.

Día 2. Para el día de hoy, yo suelo contratar una excursión a la población de  Essaouira. Si voy con ocho o diez personas, en el hotel, reservo un coche con conductor, o una mini-van que nos lleve. Aunque hay empresas que lo hacen estupendamente también.

En cualquier caso, siempre pido que me paren en la cooperativa de mujeres del aceite de Argan. aceite argan

Cooperativa Aceite Argan

Son mujeres que son viudas o solteras que es dónde se pueden ganar un poco la vida. El lugar que te va a sorprender, vas a encontrar a mujeres trabajando como hace un montón de años, sentadas en el suelo, van estrujando las semillas para sacar el aceite. Al terminar la visita, te pasarán por la tienda para que compres el verdadero aceite de argán. Antes de llegar, te paran en el árbol dónde las cabras suelen comer el fruto que después se convertirá en el famoso aceite.

Desde Marrakech a Essaouira hay casi tres horas en coche. Que con la paradita en la cooperativa no se hace nada pesado. Además en la cooperativa también hay baños y puedes comprar algún refresco. Las carreteras no son muy buenas pero tampoco de las peores.

Essaouira es una ciudad portuaria, con más de setenta mil habitantes.Medina Essaouira

Su centro histórico o medina está catalogado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad desde el año 2001.

Por lo tanto, pasear la medina es toda una experiencia. Sus calles tienen mucho colorido, entre alfombras y vestidos. También tiene rinconcitos y patios, muy interesantes para tomarse un té, café, un refresco.

En el puerto, hay un montón de pequeños restaurantes, donde te muestran la pesca del día.

puerto Essaouira

 

En cuanto llegas, lo mejor es ir a uno de estos puestos y reservar la comida para la hora que os apetezca comer, así luego tendréis el sitio reservado porque se suelen llenar todas las mesas. Eliges lo que quieres comer, te lo preparan delante de ti y está buenísimo. Más fresco no se puede. Hay algunos puestos que tal vez, no son muy higiénicos, pero hasta la fecha, todas las personas que conozco que han ido han regresado sin problemas. Así que os animo a que comáis allí.

Después, puedes dar un paseo por el puerto, llegar hasta la playa y donde os dará la bienvenida un montón de gaviotas alrededor de los barcos de pesca que van llegando y mucho trasiego de pescadores. Es un puerto con mucha actividad de pesca.

Mar essaouira

 

A media tarde regreso a Marrakech, para cambiarse de ropa e ir a una cena con espectáculo en Chez Ali. Donde lo vas a pasar genial. Para ir, os recomiendo que en la agencia de viajes Tempo Tours os hagan la reserva, así, os irán a buscar a vuestro hotel para llevaros a un palmeral donde os recibirán unos jinetes montados a caballo y empezaréis a adentraros en el festival.

 

Chez Ali

Vas a cenar en una de las haimas ubicadas en el palmeral Chez Ali. Diferentes grupos van amenizando la cena con sus músicas y bailes, y cuando termina la cena, hay un espectáculo en el que jinetes, caballos, pólvora, bailarines y demás artistas conforman un gran espectáculo al aire libre.

Terminado el espectáculo, os recogerán de nuevo para llevaros de regreso al hotel.

Chez ali espectaculo

Día 3. Día de compras en Marrakech y un Hammand muy especial.

Por la mañana, os falta de visitar el Souk de los Tanneurs o zoco de los curtidores. Hay que ir sabiendo que el olor es horrible. De hecho en cuanto llegas te dan unas hojas de menta para que te las pongas en la nariz porque el olor es insoportable. Pero para quién no conozca cómo trabajan el cuero, cómo lo colorean y cómo tratan la piel es muy interesante. Podéis hacer lo mismo que para salir del zoco el primer día. En la plaza de Jemma, pedir a un muchacho que os lleve hasta el zoco de los curtidores  y pedirle que os meta en uno de los recintos donde están trabajando la piel.  Ojo, os van a cobrar por todas partes. Si ya lo sabes, no lo pasarás mal, pero si no lo sabes parece que te están atracando y es una sensación desagradable. Hay que pagar al muchacho que te acerca hasta el zoco, luego al de dentro del lugar donde están trabajando y cuando sales tendrás que pagar a otra persona para que te saque de allí. Normalmente es la voluntad, pero lo mejor es tratar de cuánto te van a cobrar por llevarte, por enseñarte el lugar dónde trabajan y para volverte a llevar a la plaza.

Está bastante apartado así que os recomiendo que vayáis con alguien que hable español. Si no encontráis a nadie, contratad una excursión y os libráis de todos esos líos.

Plaza Jemaa El-Fna

No es imprescindible ir ni mucho menos, es curioso sin más.

Si no vais, esta mañana os toca pasear por la medina de Marrakech visitando todos los puestos para comprar diferentes souvenirs, esto es inevitable. Y después de comer, hay que pasarse por Les Bains de L’Alambra (los baños de la Alambra) yo no sé cómo estará ahora porque hace cuatro años que fui. Pero los creó una persona de Madrid, que se llama José. Se enamoró de la ciudad y se fueron él y su mujer a vivir a Marrakech y fundaron estos baños. Son preciosos y te dan diferentes tipos de masajes, y baños al estilo árabe.

Ya relajados, hay que regresar al hotel, cenar y dar una vuelta por algunos pubs del entorno del hotel como por ejemplo por el hotel La Renaissance y en su estupenda terraza, tomaros una última copa en esa increíble ciudad.