No sé si en la parte de «Quien Soy» de la portada he dicho que estoy casada. Bueno pues lo estoy y para más inri me casé con alguien que, si cabe, le gusta viajar más que a mí.

Con él hice mi primer crucero. Según mi opinión, un viaje en crucero se puede definir como «las vacaciones». Debería de obligarse a todo el mundo a hacer por lo menos un crucero en su vida. Lo peor de hacer un crucero es que ya no puedes parar y de vez en cuando tienes que hacer otro. Y lo mejor de todo, que recorres el mundo desde tu habitación, sin mover una maleta, sin estrés. Si quiere llevarlo todo organizado lo llevas, si quieres visitar por tu cuenta las diferentes ciudades y puertos donde atraca lo haces. En fin, es un viaje con total libertad.

Nuestro primer crucero fue de 11 días. Salimos de Italia y navegamos a Malta, Egipto, Libia, Grecia y regresamos a Italia.

Sí es que verdad que la estancia en cada puerto es entre 6 y 12 horas y para visitar algunas ciudades no es suficiente tiempo. Pero el objetivo de un crucero no es visitar las ciudades en profundidad. El objetivo es viajar, moverse, vivir una experiencia de lujo, con todas las comodidades.

En http://www.imaginaunviaje.com de vez en cuando tienen cruceros con todos los servicios incluidos con muy buenos precios. Además que son todas unas profesionales de cruceros por lo que aconsejan fenomenal.

En la próxima entrada sobre cruceros os diré qué documentación hay que llevar, qué hay que hacer antes de embarcar y qué excursiones son las más interesantes, según mi opinión, de los diferentes puertos que he conocido.