Safari en África; Tanzaniza y playa en Zanzíbar

Uno de los viajes más inolvidables que he hecho ha sido a África central, un safari fotográfico  por Tanzania terminando en las playas de Zanzíbar. Fue una experiencia increíble y lo pasamos fenomenal.

Viajamos tres amigos y eso, tal vez, lo hizo más divertido.

La verdad es que al principio, cuando pensamos en ir, tenía mis dudas. A mí los animales me dan bastante, no sé si miedo o mucho respeto. Pero  está todo muy controlado y realmente es un viaje muy seguro. Lo pueden hacer desde niños hasta personas muy mayores.

 

Tanzania Safari Elefante

Tuvimos que vacunarnos de la fiebre amarilla, del tétanos, revisar la hepatitis, y seguimos el tratamiento de la malaria. Nos lo pusimos todo siguiendo las recomendaciones de sanidad. Sanidad, informacion sobre vacunas

Lo contratamos en una agencia de viajes, y lo volvería ha hacer. Mirarlo en Tempo Tours . Es un plus de calidad en todos los aspectos. Principalmente de seguridad, información y experiencia.

Nos dieron un montón de pautas e indicaciones muy interesantes. Como por ejemplo, no llevar ropa de colores vivos, ni colonia. Sí llevamos desodorantes y cremas solares, pero carentes de olor. A poder ser, pantalón largo. Nos hablaron de las velas de citronela. Así cuando llegásemos por la tarde al hotel, después de la ducha y antes de ir a cenar, encendíamos las velas repelentes de insectos. Cuando regresábamos de cenar, las velas ya se habían apagado. La habitación olía mucho pero no nos picó ningún mosquito. También echábamos «relec» a las camas antes de acostarnos e íbamos todos con nuestros botes de relec a todas partes, así como los geles desinfectantes para las manos. Todo ello como exceso de precaución , porque en todos los hoteles tenían mosquiteras en las camas. También nos recomendaron llevar las maletas flexible. Que no fuesen rígidas. Más bien como bolsas de deporte con ruedas ya que al cambiar de hotel, vamos en 4×4 y el espacio en los maleteros son bastante limitados.

Animales Africa

Queríamos ir en temporada baja, a partir de noviembre para evitar el verano. Y nos recomendaron Tanzania, ya que los safaris, hay que hacerlos dependiendo de dónde están los animales, por las migraciones. Y estuvo muy bien, vimos los cinco grandes y no nos llovió.

La playa, fue en Zanzibar, estuvimos en un resort muy tranquilo, tal vez, para nosotros, demasiado tranquilo pero nos lo tomamos como días de relax.

Zanzibar doble tree by hiltos

Los hoteles de la parte del safari fueron increíbles. Decidimos alojarnos en los lodge que nos ofrecieron dentro de los parques. Casi todos fueron de la cadena Sopa Lodge Hoteles Sopa Lodge. Era algo más costoso, pero merecían muchísimo la pena. No sólo por las instalaciones sino porque te encontrabas integrada en un paisaje que lo has visto  muchas veces en películas y documentales.

En un entorno de paz, te envuelven los sonidos y el atardecer en África que dicen que es de los más bonitos del mundo y me uno a esa opinión.

Estar en la piscina del hotel al atardecer viendo comer a unas jirafas no tiene precio.

La inmensidad del Serengueti y el cráter del Ngorongoro desde el mirador, no lo puedo comparar con nada conocido.

El itinerario que elegimos para nuestro safari en Tanzania

Llegamos a la capital Arusha vía Estambul. Los vuelos fueron muy buenos y no se nos hizo muy pesado. En Estambul estuvimos en transito como un par de horas. Llegamos de noche, nos estaba esperando un coche para llevarnos al hotel directamente.  La carretera desde el aeropuerto al hotel fue increíble. Era noche cerrada y no se veía absolutamente nada más que los focos del coche. Pero en los arcenes, intuías que iba gente caminando. Personas que volvían desde algún sitio a sus casas. No había luz por ningún sitio. De vez en cuando pasabas por una casa bajita que tenía una luz tenue y poco más. El chófer hablaba español e inglés y nos confirmó que todos los que veíamos caminando efectivamente venían de trabajar  a sus casas. El trayecto fue algo más de una hora.

A la mañana siguiente visitamos la ciudad en compañía de Onésimo, nuestro guía, que nos llevó a una casa de cambio para obtener divisa del país. Es una ciudad cosmopolita, orientada al turista. Es una ciudad de paso hacia los parques nacionales y el Kilimanjaro. Tiene un par de mercados interesantes, como el de los Masai y también es la ciudad que alberga el tribunal internacional de Naciones Unidas. Tiene un parque interesante donde está la Torre del Reloj que se supone que está a medio camino entre Ciudad de El Cabo y Egipto pero creo que tampoco es muy exacto. Llegaron el resto de compañeros con los que íbamos a estar esos días, y ya todo, después de comer salimos en el 4×4 dirección Parque Nacional Tarangire.

En PN Taranguire fue donde tuvimos el primer contacto con animales. Vistas del PN desde el hotel

No es muy grande pero es muy interesante empezar por aquí, porque ya te vas dando cuenta el tipo de viaje que has elegido hacer. Empieza a ver los primeros facóqueros (Pumba en la película del Rey León), manadas de elefantes, los primeros leones, los árboles baobab en fin, África. Ese día terminamos en nuestro primer hotel del tipo lodge dentro del parque donde además cenamos.

Tuvimos una reunión con nuestro guía chófer. En el coche íbamos cuatro personas, nosotros tres y un señor muy majo de Zaragoza. El guía, Onésimo, nos explicó que al día siguiente, salíamos hacia el P.N del Serengueti, así que teníamos que cargar las maletas.

En principio, el plan era ir a comer al hotel del Serengeti. En el camino, ya estaríamos dentro del parque por lo que iríamos viéndolo. Pero  nos explicó que teníamos la opción de comer de pic-nic en lugares destinado a ello, dentro del parque. Así aprovecharíamos mucho más el día y llegando al hotel por la tarde noche. Elegimos comer tipo pic-nic los días que se podía así que volvíamos sobre las 6 de la tarde al hotel y teníamos tiempo de relax, piscina o lo que fuera. Creo que es la opción más acertada.

Entrada PN Serengueti

 

Por la mañana temprano, después de desayunar, salimos hacia el Serengueti, que ya la palabra incita a aventura, ¿a qué sí? La palabra Serengueti en lengua Masai significa llanura sin fin, así que podéis imaginar lo que nos encontramos, la auténtica sabana africana, una inmensa llanura llena de vida.

 

guepardo comiendo

Nada más entrar en el parque nos esperaba la primera sorpresa. Un guepardo almorzando un costillar. Al principio no lo veíamos, el chófer nos decía dónde estaba pero nuestros ojos acostumbrados al asfalto y a la nada, no éramos capaces de distinguirlo. Hasta que levantó la cabeza.

El parque fue nuestro primer contacto con jirafas, elefantes, leones, hipopótamos y un montón de animales que yo no sabía ni cómo se llamaban. Todo me pareció fascinante. Las jirafas parecen mucho más altas allí, los leones realmente son los reyes ya que el resto de los animales viven contemplándoles donde están y observando cada uno de sus movimientos. Los hipopótamos son enormes.

Leona y cachorros

Me di cuenta que estábamos donde no debíamos estar. Irrumpíamos en su casa y eso te hace estar un poco incómoda a veces. No se les molesta para nada ya que hay caminos de los que no te puedes salir. Hay rangers por todo el parque para controlar que nadie moleste a ningún animal y todos lo cumplen a rajatabla, no sé si será por las multas pero todos son muy respetuosos. Onésimo era muy amable, y ese día nos enseñó a mirar. Si, a mirar a observar para poder encontrar los animales. Aunque tengo que reconocer que había veces que yo no veía nada. Hasta que Rafa lo fotografiaba y yo miraba la foto. Demasiados restos de asfalto en las pupilas.

Como habíamos decidido comer de pic nic no tuvimos que volver al hotel. El pic nic estuvo genial. Nos dieron un cuarto de pollo, bebida, postre, fruta a cada uno. Estaban realmente bien. No fueron unos sandwiches con una manzana y poco más, que era lo que esperábamos, así que nos gustaron.

Los sitios habilitados para las comidas están bien preparados. Era como un merendero en España. Tienen, además de baños, mesas y asientos y en alguno de ellos hasta un pequeño bar y zona de juegos infantiles. Parábamos como una hora más o menos a comer. Y luego continuábamos con el safari fotográfico.

Cuando volvimos al hotel, después de cenar, tuvimos un espectáculo Masai. Era un grupo de Masais que nos cantaron y bailaron.

Al día siguiente, por la mañana terminamos de visitar el Serengueti para pasarnos al PN Ngorongoro. Como cambiábamos de hotel, teníamos también que cargar las maletas.

Nos despedimos del Serengueti con pena, porque todo nos parecía poco.

PN Ngorongoro

Paramos en un mirador donde pudimos ver el cráter del Ngorongoro y ya se me olvidó el Serengueti.

Descenderemos al interior del cráter. Ninguna otra área natural ofrece un espectáculo tan impresionante en medio de una gran fosa volcánica de 600 metros de profundidad. Es la mayor concentración permanente de vida salvaje en África: un auténtico Edén. Como llevábamos el pic nic no llegamos al Lodge hasta por la tarde. El hotel era una preciosidad. En este caso, en las habitaciones no había mosquiteras. Resulta que en el Ngorongoro no hay apenas mosquitos. Hacía más frío y por la noche tuvimos que ponernos unas sudaderas. Aunque hice el ritual de las velas de citronela.

El Ngorongoro se convirtió en mi parque favorito. Pude ver todo lo que esperaba de África. Atardeceres de escándalo, el cielo claro vestido con estrellas que no conocía, sonidos de animales que solo había escuchado en los documentales, los olores del paisaje, todo.

Piscina Ngorongoro                    Hotel Lodge Ngorongoro

También visitamos un poblado Masai. En realidad es un poco turistada pero claro, hay que hacerlo. Te llevan a un poblado que se supone que viven los Masai, previo pago, claro. Te permite entrar y hacer fotos, te enseñan sus casas, la escuela, te hacen un baile y luego te venden algo de artesanía que hacen ellos. Yo soy partidaria de hacer estas cosas cuando voy de viaje, las turistadas típicas, aunque entiendo que haya gente que no les guste nada. Había llevado unas gorras, unos bolis y demás, y lo dejé allí. Las gorras eran todas de publicidad y los niños estaban encantados.

 

Poblado Masai                          Escuela Masai

Terminados nuestros días de safari, volvimos a Arusha, a la capital de Tanzania, para coger un vuelo a Zanzíbar. A la playa.

Nos íbamos a la playa a pasar tres días de sol y playa. Llegamos a media tarde al hotel  Doble Tree By Hilton.               Vista playa hotel Zalzibar

El hotel, resort,  era una chulada. Las habitaciones eran enormes todas con vista a la piscina y al mar. Llegamos muy cansados así que esa tarde, relax, paseito por la playa, cena en el buffet y a disfrutar del atardecer.

embarcaciones Zanzibar

Por la mañana había marea baja por lo que las barquichuelas estaban encalladas a unos metros de la playa. Una playa de arena tan blanca como la nieve. Cuando subió la marea, los pescadores, niños, jóvenes, ancianos, fueron hasta las barcas caminando,  con el agua hasta la cintura para salir a pescar.

 

Como ninguno de los tres somos de quedarnos mucho en el hotel, nos fuimos a la capital Stone Town. Estuvimos en el mercado de abastos y nos sorprendió lo mal que olía. Sí que es verdad que estaba lloviendo y al  no estar asfaltado había barro por todas partes. Estuvimos en la puerta de la casa donde nació Fredy Mercury y visitamos el museo de la paz, donde hay unos calabozos desde donde partían esclavos a América y poco más. Escalofriante. Nos pareció una ciudad muy mal cuidada y sucia. Creo que los turistas que aterrizan en esta isla solo se quedan en los hoteles, porque la verdad, es que de turistas estábamos solos. Tal vez, si fueran más y ellos vieran el potencial que tienen lo cuidarían más, pero… vete a saber.Atardecer en Zanzibar

Por la tarde regreso al hotel. Esa tarde nos quedamos en la piscina.

Nuestro viaje a África central llegaba a su fin. Y el último día no hicimos nada. Solo disfrutar de lo vivido y ahora del mar.

El regreso también era vía Estambul. Pero no volamos a Arusha. Salimos desde Zanzíbar al aeropuerto internacional de Dar Es Salam y de allí a Estambul.

El viaje de regreso lo pasamos pensando en nuestro siguiente viaje y barajando diferentes posibilidades. Sería difícil superar este viaje a África pero también pensamos en hacer otro safari a kenya, Botswana aunque, Japón, tenía muchos votos.