Desde hace años mi pareja y yo somos aficionados a probar las cervezas menos comunes y más especiales que se hacen a lo largo del mundo. Una de las cervezas mas curiosas y que más nos gusta es la cerveza ahumada típica de la localidad bávara de Bamberg también conocida como Rauchbier.

Es un producto tradicional de esta localidad alemana y su gran fama viene de la mano de la cervecera tradicional de Bamberg, Schlenkerla.

Sabedores de la gran fiesta de la cerveza que celebra todos los años a finales de agosto en Bamberg, el festival Sandkerwa, reservamos los billetes y el alojamiento y nos dispusimos a pasar una semana empapados de cerveza y tradiciones bávaras.

Viajar hasta Bamberg.

Bamberg se encuentra en el norte de Baviera, en la región de Oberfranken, o Alta Franconia y la forma más rápida para llegar desde España es volando a Frankfurt o Munich ya que se encuentra casi equidistante entre ambas ciudades y después en tren hasta Bamberg.

Nosotros elegimos la opción Frankfurt, lo que supone unas 3 horas en tren directamente desde el aeropuerto internacional de Frankfurt hasta la estación de Bamberg. El estado y puntualidad del sistema de ferrocarril alemán está muy bien pero no llega a los niveles de velocidad y confort que tenemos actualmente en España en la media y larga distancia.

Franconia es una importante zona vinícola de Alemania y el viaje en tren se hace ameno viendo el paisaje de viñedos, maizales y autobahns… vale, esto último no es nada del otro mundo pero si te gustan los coches y no tienes datos en el móvil puede llegar a ser entretenido.

La vuelta supuso el mismo recorrido pero con llegada a la estación principal de Frankfurt, que es un lugar que merece la pena conocer, y en nuestro caso tras un par de horas de espera que aprovechamos para comer cerca de la estación, cogimos otro tren hasta el aeropuerto.

Qué es Sandkerwa

Es una fiesta tradicional de la localidad de Bamberg celebrada cada año entre el jueves y el lunes de la última semana de agosto que tiene como centro de acción la degustación de las decenas de cervezas que produce la ciudad mas cervecera de Alemania.

Calles de la zona vieja con sus puestos de cerveza

Todas las actividades giran en torno a la cerveza y la gastronomía tradicional de esta zona norte de Baviera basada en productos derivados del cerdo, patata y verduras, sobre la que luego entraremos en detalle.

Las calles se llenan de música tradicional bávara y los hombres lucen el traje tradicional compuesto de peto de pantalones cortos fabricado en piel de nobuck.

Sandkerwa 2016

Empezando a descubrir qué ofrece Sandkerwa

Los puestos de comida y cerveza toman las calles del casco histórico. Las casas cerveceras ofrecen sus especialidades y las acompañan de salchichas o filetes de cerdo a la parrilla y por supuesto de los omnipresentes bretzels.

Caminar las calles del casco histórico, corazón de la fiesta, especialmente por Dominikanerstrasse, donde se concentran numerosas cervecerías con sus biergartens, a determinadas horas se vuelve un reto. Es en esta calle donde se encuentra el gran objetivo de nuestra visita a Bamberg, la taberna histórica de la cervecería Schlenkerla donde te puedes sentar a degustar los platos típicos en su mesón o en su biergarten, siempre regado con un generoso vaso de medio litro de rauchbier y en compañía, ya que allí es tradición comer en largas mesas que se comparten.

Bamberg

Dominikanerstrasse a la altura de la Cervecería Schlenkerla

El domingo se recrea en el rio Regnitz, el torneo de los pescadores, un divertimento tradicional donde los pescadores del barrio conocido como la pequeña Venecia, en torno al río, luchan desde sus barcas con largas lanzas tratando de tirar al agua al contrincante.

Sandkerwa 2016

Torneo de los pescadores en la Pequeña Venecia

Estancia en Bamberg y actividades festivas.

Bamberg es una ciudad con una orografía muy especial. Es conocida como la Venecia de Baviera por los pequeños canales que salen de los dos ramales de rio Regnitz que transcurren paralelamente a la ciudad y si bien no es una cuidad construida sobre el agua si que podemos encontrar numerosos rincones donde llegan estas pequeñas ramificaciones de agua, lo que convierte a esta localidad en una de las mayores productoras de cerveza de Alemania, ya que a sus orillas podemos ver numerosas cerveceras antiguas que aun hoy están a pleno rendimiento.

Bamberg

Cervecera a pie del rio Regnitz

Elegimos como alojamiento un piso turístico situado en una zona cercana a la estación y a pocos minutos a pie de la zona más turística y antigua de la ciudad, donde transcurre la fiesta Sandkerwa.

La calle Mittelstrasse, donde teníamos el alojamiento se encuentra en un barrio residencial y tranquilo y un simple paseo mañanero por la zona te permite descubrir los numerosos huertos y zonas ajardinadas del barrio, aunque a pocos metros se encontraba una gran avenida que conduce directamente a la estación de tren. El piso turístico que elegimos era muy espacioso y amueblado con muy buen gusto, recibió por nuestra parte una alta calificación.

Zona este de Bamberg, la zona moderna

Nuestra estancia se basó principalmente en acudir a la zona histórica que es donde se desarrolla la fiesta, a comer y beber cervezas de Bamberg en los puestos callejeros o las cervecerías y también en visitar una ciudad que tiene mucho que ofrecer al turista curioso y cultural.

La comunicación no es un problema en Alemania si sabes hablar inglés ya que todo el mundo entiende y habla inglés, e incluso quien no lo habla lo entiende. El personal de estaciones y servicios públicos en general hablan y entienden el inglés perfectamente y las máquinas expendedoras de billetes están disponibles en varios idiomas incluido el castellano.

Qué ver en Bamberg

El trayecto desde el apartamento nos permitía atravesar los dos puentes sobre el rio Regnitz y disfrutar de la belleza y la vida en verano de la zona menos histórica de la ciudad. Una vez atravesado el antiguo y el  ayuntamiento nos topamos con la arquitectura tradicional francona del casco antiguo, que hay que patear de arriba a abajo disfrutando de todos y cada uno de sus rincones y de la zona del río conocida como Pequeña Venecia con sus casas en la misma orilla.

Bamberg

Barrio Pequeña Venecia

Cuando tienes esta zona ya bien cubierta es obligatorio subir a la zona alta de la ciudad y visitar la catedral románica del siglo XI, y “El jinete de Bamberg”, una obra escultórica en la fachada de la propia catedral, de gran valor cultural y escultórico.

Catedral de Bamberg

Catedral de Bamberg

Justo al lado visitaremos la residencia antigua del obispo, su patio interior y las edificaciones de los alrededores, auténticas joyas del estilo arquitectónico alemán basado en vigas de madera vistas desde el exterior y tejados picudos. Enfrente pasaremos a visitar la residencia nueva, también de los príncipes-obispos del siglo XVII, un inmenso palacio donde además podemos disfrutar de un tranquilo paseo por sus jardines con vistas a la ciudad.

Patio de la Vieja Residencia

 

Entorno de la Vieja Residencia

 

Jardines de la Residencia Nueva

El antiguo ayuntamiento y su entorno. Que veremos al venir desde la zona este, es una curiosa edificación situada en medio del río Regnitz, que divide la zona vieja de la nueva y que veremos al acercarnos a Sandkerwa. en su entorno es obligatorio disfrutar del puente y las edificaciones aledañas lujosamente decoradas con frescos al aire libre.

Bamberg

Viejo Ayuntamiento de Bamberg

 

Bamberg

Casas al pie de río Regnitz frente a viejo Ayuntamiento

El Monasterio de San Miguel. Un imponente edificio situado en un terreno elevado que domina toda la ciudad y en cuyas laderas transcurren numerosos viñedos. Un lugar perfecto para visitar después de una mañana de actividades en Sandkerwa.

Monasterio de San Miguel en Bamberg

Monasterio de San Miguel en Bamberg

 

Viñedos en la ladera de subida al monasterio de San Miguel

Visitas guiadas a las cervecerías. Algunas de las muchas cerveceras de Bamberg disponen de visitas guiadas con cita previa a sus instalaciones. Muy interesante para auténticos aficionados a la cultura de la cerveza.

Escapada de un día a Nüremberg

La cercanía de Bamberg con Nüremberg obliga a la visita de una de las ciudades mas bonitas e icónicas de Alemania.

Tras un viaje de poco más de una hora en tren llegamos a la estación de la capital de la Franconia Media donde lo primero que visitamos fue el barrio de los artesanos, junto a la estación, una pequeña zona amurallada donde las pequeñas tiendas de productos artesanales y asfalto empedrado te transportan a un lugar de cuento.

Barrio de los artesanos

 

Todo lugar de cuento debe tener una tienda de chocolates

El centro de Nüremberg con especial atención a la plaza del mercado donde se encuentra la fuente maravillosa o Schöner Brunnen, es de visita obligada de camino al castillo. Tuvimos la mala suerte de no poder ver la fuente por estar en proceso de restauración. Por la zona pudimos ver también el puente del verdugo y la Nassauerhaus, situada frente a la catedral.

Plaza del mercado

 

Nasser Haus

Tras visitar el centro de la ciudad y comer algo rápido en un puesto callejero de la plaza del mercado fuimos al Castillo de Nüremberg, una edificación medieval sobre terreno elevado, muy elevado, nos costó llegar a pie arriba. Además del conjunto arquitectónico hay que aprovechar para disfrutar de la panorámica de la ciudad que ofrece el mirador.

Moverse por la ciudad es fácil y cómodo en metro y bus urbano, que hay que tomar para llegar al Centro de Documentación del Partido Nazi.

Centro de Documentación

Centro de Documentación

Justo al lado de Campo Zeppelin, la famosa explanada donde se celebraba el congreso anual del NSDAP y que inmortalizó Leni Riefenstahl en “El Triunfo de la Voluntad”, se encuentra el Centro de Documentación del Partido Nazi, un museo sobre el periodo del III Reich alemán con todo lujo de detalles situado dentro del que debería haber sido el mayor auditorio del mundo proyectado por Albert Speer para Hitler y que nunca se vio terminado por las necesidades económicas de la guerra.

Con el tiempo justo nos fuimos de allí sin poder ver el Campo Zeppelin, tuvimos que tomar la decisión de dejarlo atrás sin verlo si queríamos llegar al Palacio de Justicia en la punta contraria de la ciudad antes de las 18, hora de cierre del museo de los juicios de Nüremberg donde pudimos ver la sala donde fueron juzgados los jerarcas nazis.

Panorámica de la sala donde se celebraron los juicios de Nüremberg

Tras un día visitando una de las ciudades mas bonitas de Alemania volvimos donde nos esperaban para cenar de nuevo la cerveza y las salchichas en las calles de Bamberg.

Comer y beber en Sandkerwa

Generalmente en todos los puestos y biergartens funcionan por tickets, no se paga directamente al camarero sino que compras tickets de consumición. Los precios son razonables teniendo en cuenta que es Alemania y estamos ante cervezas especiales de gran calidad. un vaso de medio litro de cerveza ahumada son 6 euros, de los cuales te devuelven 2 al entregar de vuelta el vaso. Se toman muy en serio servir sus cervezas como debe ser, nada de vasos de plástico, siempre en vaso de vidrio adecuado a cada cerveza o jarra. Quedarte por 2 euros un vaso de Schlenkerla merece la pena, por cierto, a modo de souvenir, dos vasos volvieron con nosotros.

En cuanto a la comida de puestos callejeros, la media era de 2 euros por una salchicha asada en parrilla con un pequeño bollo de pan y 2 o 3 euros por un bretzel de buen tamaño.

Es sencillo y delicioso recurrir a los puestos callejeros y probar todas las variedades de cerveza de Bamberg, no sólo las ahumadas, acompañadas de salchichas de varios tipos a la parrilla o bretzels, pero no nos podíamos ir de Bamberg sin probar las especialidades locales y sobre todo sin sentarnos en la taberna histórica de la cervecería Schlenkerla y disfrutar de la mejor cerveza ahumada.

Dos fueron las veces que comimos en Schlenkerla y en ambas nos sirvieron especialidades de la cocina francona.

La Cebolla de Bamberg es una cebolla cocida en caldo de carne, vaciada y rellena de picadillo de salchicha bratwurst y servida con salsa de cerveza ahumada acompañada de puré de patata.

Cebolla de Bamberg

Cebolla de Bamberg

Otro de los platos tradicionales que pudimos probar es el Schauferla, una pieza de paleta de cerdo asada y acompañada de Sauerkraut, salsa, como no, de cerveza ahumada y una bola de puré de patata, que sinceramente no recuerdo como se llama pero estaba muy buena.

Schauferla, Codillo asado y acompañamiento se Sauerkraut

Schauferla (arriba), Codillo asado y acompañamiento de Sauerkraut

Una ración de Bratwurst con su acompañamiento de Sauerkraut y codillo asado cerraron la experiencia gastronómica en Schlenkerla, siempre acompañado de cerveza ahumada de la casa o zumo de manzana con agua con gas.

La cerveza ahumada es muy peculiar y el primer trago sorprende, para bien o para mal, pero los siguientes entran solos, y esto, además de la baja graduación de esta cerveza con sólo 4 grados, hace que un par de vasos de medio litro sean un consumo adecuado para una comida.

Alemania… nos volveremos a ver.

Es un destino que sin duda recomiendo y que volveremos. El gran interés cultural y gastronómico de Baviera se concentra en 5 días que Bamberg vive intensamente congregando a más de 300.000 visitantes. Se puede considerar un preludio del Oktoberfest aunque sinceramente no es comparable en absoluto.

Soy Jaime González, amigo de Lorea, a quien agradezco que me haya dado la oportunidad de colaborar en este magnífico blog de viajes y contaros nuestra experiencia en unas vacaciones inolvidables por Alemania.  Os invito a visitar mi blog De Tiendas por la Red donde hacemos revisiones y recomendaciones de productos a la venta en Internet.